miércoles, 29 de julio de 2009

amanece...
pero sólo puedo ver el río por un costadito, esforzándome
sin embargo los edificios vecinos, de cara al este,
silenciosamente reflejan la belleza de la mañana,
viejos, cansados y húmedos, por unos momentos tempranos,
se cubren de esa luminosidad rojiza y sana
como si se sonrojasen las mejillas.
Las paredes se suavizan, las superficies metálicas refulgen alegremente,
un picaporte, una membrana de aluminio, un tanque,
hasta las sombras siempre cansinas, a la mañana parecen renovadas
porque después de una noche de homogénea oscuridad
pueden empezar a dibujar la ciudad y trepar los muros nuevamente.
Y todo lo que aquellos rayos de sol tocan
tiene un brillo especial,
se cuela por mi cocina
donde duermen varios objetos harto cotidianos
un vaso olvidado, la pava sobre la hornalla,
y por algunos momentos, dejan de darse por sentados
y tienen una nostalgia lejana, como de cuadro costumbrista, un dejo de colonia.
Pero entonces la luz se vuelve blanquecina,
y el sol sube rápidamente,
y todo vuelve a ser lo que es todo los días
sin esos segundos de verdad.

jueves, 25 de junio de 2009

qué hermoso día
tengo ganas de pisar la tierra, pisar el césped aún húmedo, pisar las veredas recién baldeadas
tengo ganas de salir a caminar sin rumbo y recibir sorpresas, recibir imágenes y atraparlas
llenarme del aire frío y limpio de la mañana
y del sol tímido, fresco y nuevo
tengo ganas de caminar mucho y lentamente, por calles desconocidas
mirar las casas, los árboles, otras caras, otros negocios
disfrutar de pequeños hallazgos
caminar junto al río y que el viento me de en la cara
imaginarme en las islas, ver el reflejo de los lejanos árboles en el agua
detenerme tal vez en algún café
o en la casa de un amigo
o en una plaza
o en cualquier cordón
a sentirme tranquila, libre

martes, 23 de junio de 2009

una liñita brillante y fugaz

hoy la luna
es una pequeña liñita
una sonrisa a medias de un gato de Cheshire
una hendidura brillante en el cielo
el borde de un párpado cerrado
un ganchito para colgar sueños
o quedarse colgado mirando la ciudad..
descansa ingrávida en la franja amarillenta del cielo anocheciendo
por debajo
unos restos rojizos de atardecer que perdió su brillo
por arriba
celeste, y profundidad azul e inmensa que parece pesar al horizonte...
abro la ventana aunque esté engripada
y me molesta tanto esta rejita...
pero distingo una aureola que reconstituye su redondez
y veo que se vuelve más rojiza
es tan finita, casi imperceptible
quisiera atraparla esos días en que está gigante, henchida y casi alcanzable
voy a estar mirándola atentamente

sábado, 20 de junio de 2009

Los cielos que tornan

Ayer..
la sonrisa tímida de la brisita veraniega.
Odiamos el verano cuando cae con todo su peso de siesta sobre nosotros, todo se pega, todo es denso, todo zumba, y nunca nos libramos del ronroneo de fondo de miles de aires acondicionados.
Pero cuando está fresco, y de pronto un día nos sorprende, imprevisto, gratis, inesperado, con la brisita veraniega, esa brisa suave, cargada de humedad, que antecede a las tormentas de verano, una sonrisa asoma enmascarada en fastidio.
Y por poco tiempo, la noche se ofrece joven e invita a disfrutarla, a pasarse las horas en la terraza tomando un vino y charlando, a sentarse en el balcón contemplando en silencio, o salir al patio, pisar el césped húmedo y quedarse anhelando grillos.
Ayer la noche nos sorprendió, las camperas nos pesaron, caminamos un poco más, y entreabrimos alguna ventana. Y esta mañana pálida, nos fastidia otra vez.
Sabemos que el aire cargado de humedad anuncia la lluvia, y luego el fresco, aún así uno espera disfrutar el viento cálido un poquito más. Pero la mañana gris de hoy llega para quedarse por un rato, y desbaratar nuestro plan de parque.
Aunque luego, agradecemos a ese cielo espeso y grisáceo, a ese tinte marrón diluido y a aquella nube de agua que se intuye a lo lejos, porque si la brisita durara no sería agradable, no sería gratis, ni inesperado, sería verano. No sería sorprendente , ni invitaría a un plan diferente, y nos aburriría.
Lo fugaz de esta sensación es lo mas encantador y esencial.
Lo mismo sucede en verano, cuando por un día se corta el calor con una bocanada de aire fresco, usamos un pilotín, zapatillas, tal vez nos resfriamos, y luego el sol de vuelta.
Estos momentos opuestos y efímeros, que nos recuerdan otra estación, y por contraste nos muestran la que transitamos, son las chispitas de chocolate del clima.

miércoles, 17 de junio de 2009

Discutiendo sobre el significado de una canción, resolví que no me interesaba quién la hubiese escrito, ni para quién, ni por qué. Si bien para comprender y apreciar a un autor es importante conocer el contexto... la verdadera riqueza del arte, su esencia, es que trasciende al artista.
el arte queda, y es patrimonio de la humanidad, y mucho más rico es cuando cada uno tiene su propia visión, entonces el arte es móvil, vivo, inmortal, e infinito.
Si solo pudiésemos ver en la manera en que el autor lo pensó no sería arte, no sería canción, ni pintura, ni baile, ni nada, sería un texto científico o una ecuación.
Qué bueno que cada uno se apropie del arte con cada interpretación, lo haga suyo, y lo sienta a su manera.

Portales

En el Hospital Italiano, donde autorizan las órdenes, hay altos ventanales, con vidrios de colores.
Estaba yo observando uno particularmente naranja y brillante.
Detrás de la hoja del vidrio habían puesto una media sombra, o un tejido metálico, que al oscilar con el viento y a través del sol tornaba en curiosos dibujos movedizos.
En el planetario les explican por qué si uno ve a la luz un plástico delgado observa pequeños destellos multicolores y formas ondulantes, tiene que ver con las tensiones a las que fue sometido el material. Bueno, los dibujos de este ventanal eran similares, debido al tejido que habían colocado detrás, pero en constante movimiento, parecía un proceso orgánico, como ver células en un microscopio, como si fuera una ventana a otra dimensión, o como cuando agarrás la vidita en el Arkanoid que te lleva al siguiente nivel, y un huequito se abre en el rincón de la pantalla, ondulante y efímero, y hay que meterse allí dentro.
De seguro de habérmelas ingeniado para alcanzar la ventana, y tocarla, mi dedo hubiese atravesado aquella superficie "gelatinosa" y trascendido a otra dimensión. Y si hubiese tenido el valor de zambullirme entera tal vez no estaría aquí y ahora.
Claro que alguna empleada se hubiese alarmado considerablemente y alguien en la sala me lo hubiese impedido, y yo misma hubiese coartado mis esfuerzos por puro criterio social... así que no sé qué tan lejos hubiese llegado.
Cuántos portales a otras dimensiones se nos ofrecen diariamente y son desdeñados o inadvertidos?
Aquél era particularmente grande, obvio, y elocuente y fue ignorado sin curiosear.
No quedan aventuras de Alicia por vivir si todos los portales se disfrazan de ventanas, huecos en el árbol, y charquitos luego de la lluvia, porque nadie se zambulliría con ganas y con plena fe.
Atentos a los portales cotidianos.
Acerquen cautelosos las manos.

jueves, 11 de junio de 2009

limpiando

por qué se empeña el polvo en cubrirlo todo?
siempre presente
cuando aquietamos una habitación
cuando nos ausentamos un tiempo
cuando una casa se vacía
si hay algo que siempre estará será el polvo
cubriendo civilizaciones enteras
ocultándolas
haciendo piso para las nuevas
el polvo es el movimiento
es la evolución
cubre a quien no se mueve
entierra a quien quedó atrás
el polvo hace capas y capas de olvido
capas de años
capas de historia
vivimos sobre el polvo depositado por milenios
por sobre los dinosaurios
por sobre las guerras
por sobre los gobiernos...

hoy limpié mi casa
quité tierra de alfombras
y finas capas grises de muebles
hoy quité el polvo...
cada vez que se limpia
que se quita uno el polvo de encima
es un esfuerzo por no perecer